Negocios únicos para vivir de verdad. Suscríbete ahora

 

Cómo hacer el tutorial ideal

Hacer un tutorial es una forma estupenda de darse a conocer.

Tiene algo imprescindible para hacerse viral: ayuda a la gente.

Ya, ya sé que lo más viral de la vida son los vídeos de gatos, la gente dándose tortas y los memes absurdos.

Pero hay un aldea (virtual) de irreductibles galos que disfruta viendo y compartiendo contenido que sí sirve para algo.

Si tu tutorial es bueno será compartido.

Bueno, esto no siempre es una ciencia exacta.

A veces creo que conozco a mis seguidores y publico algo curradísimo que creo que va a ser la leche y luego no lo comparte ni el tato.

En cambio se me ocurre una idea rápida, la transformo en post en media hora, con cuatro fotos editadas rápido y se comparte más de 70 veces en Facebook. Misterios.

Esto está bien que nos pase. Así no nos creemos que lo sabemos todo y nos obligamos a seguir investigando cuál es el mejor contenido para nuestra audiencia concreta.

Tipos de tutoriales

Dentro de los tutoriales DIY me gusta separar por tipos, a saber:

  • Proyectos
  • Técnicas
  • Proyectos de otros

Un proyecto tuyo es aquel que lo piensas de principio a fin, lo creas, lo diseñas, lo testas y lo lanzas. Ejemplo: “Cómo hacer una mochila fácil”

Un tutorial de técnicas es aquel en el que mostramos cómo se hace tal o cual cosa, sin necesidad de hacer un proyecto concreto. Lo que se explique en este tipo de tutoriales puede ser aplicado en proyectos diferentes. Ejemplo: “Cómo colocar una cremallera”

Los proyectos de otros se suelen hacer como review. Testar un patrón que ha hecho otra persona y decir qué nos parece, por ejemplo. Llevan mucho menos trabajo, por supuesto. No hay que pensar nada. Simplemente hay que seguir las indicaciones de otro. Si aportamos alguna mejora o modificación tendrá más valor. Ejemplo: “Review patrón blusa Burda”

Puedes dedicarte a un sólo tipo o combinarlos. Con el tiempo verás cuáles gustan más, fijándote en las estadísticas.

Ingredientes de un tutorial que triunfa

Como he comentado antes, a veces surgen imprevistos que nos revientan las gráficas por arriba o por abajo, pero en general hay ingredientes que suelen ser siempre necesarios.

  • que sea algo nunca visto: un proyecto inventado por ti (y que sea útil, claro), una técnica que realizas de forma no tradicional, una manera de hacer algo más sencillo de lo normal, trucos para hacer el trabajo más rápido.
  • corto y conciso. Si es en vídeo, entre 5 y 8 minutos. Explicaciones más largas acaban aburriendo al personal.
  • explicado para dummies. Aunque creas que todo el mundo sabe cortar un papel siguiendo una línea recta siempre habrá quien pregunte si con tijeras grandes o pequeñas. No te ahorres nada, detalla el proceso a conciencia.
  • que no falte ningún paso. No hay nada peor que un tutorial al que le falta alguno (o varios) pasos de la explicación. Que te pones a hacerlo y piensas, “aquí se le ha olvidado decir algo”, o “¿cómo ha pasado de esto a aquello?”. Aunque creas que es algo que todo el mundo sabe, no lo omitas. A los que no son expertos les da mucha rabia. Y por simple estadística, los novatos siempre serán más que los expertos que te puedan ver.

Lo que necesita tu tutorial ideal

Un guion.

A veces tenemos tan claro lo que queremos contar y cómo, que creemos que un guion no es necesario.

Pues sí lo es.

Si tuvieras tiempo de ver mi evolución completa en vídeos de YouTube verías que, en los primeros vídeos llevaba un guion, y las frases eran cortas y concisas.

Después me relajé. Simplemente hablaba a la cámara explicando. No es que eso esté mal, pero afectaba a la duración del vídeo. Sin darme cuenta hablaba de más, y decía cosas que no eran realmente necesarias para comprender lo que estaba contando.

Ahora he vuelto a retomar los guiones, y no sólo los vídeos tienen una mejor duración, sino que tardo mucho menos en grabar.

Los tutoriales cortos y bien explicados son más susceptibles de ser compartidos.

Presentacion clara de los materiales

Lo que hace falta, qué cantidad de cada cosa, qué medidas. La gente necesita saber (muchas veces con exactitud) todo esto.

Quizá nosotros lo hacemos sin medir mucho, un poco a ojo. Pero hay muchísima gente que si no le das números exactos se pierde, o simplemente decide no llevar a cabo el tutorial.

Facilitar un patrón si es necesario

Muchas veces no es necesario, y aún así la gente agradece que lo aportes. Hacer a mano un patrón de costura queda bastante regulero, pero la gente prefiere incluso eso que nada.

Si aprendes a usar algún programa de diseño es sencillo facilitar patrones a la gente. Sólo tienes que dibujar en el ordenador lo que harías a mano. Yo uso Adobe Illustrator.

Hay técnicas que no necesitan patrones, pero quizá sí algún descargable con explicación extra, por ejemplo.

Todo el mundo ama los descargables gratuitos.

Explicaciones cortas y sencillas de entender

Esto ya lo he dejado caer antes y es casi lo más difícil.

Cuando tú sabes hacer algo, te parece que con dos frases cualquiera lo entendería, y no.

Hay que explicar totalmente para dummies. Mi gran truco es pensar siempre que al otro lado hay una persona que nunca ha visto una máquina de coser. Así evito obviar detalles que no tienen importancia para una costurera experta, pero que si los omito, el no iniciado se pierde.

Salvo que estemos hablando de tutoriales de nivel medio y avanzado, claro. En ocasiones, hago un tutorial de un neceser, por ejemplo, pero no explico paso a paso cómo se coloca una cremallera, porque ya hice en su día un vídeo (para dummies) de cómo hacerlo.

Fotos que hagan entender el proceso incluso a alguien que no hable tu idioma

Si vas a hacer el tutorial en fotos también necesitas un guion, para no olvidar ningún paso importante.

Las fotos tienen que mostrar el proceso de tal manera que sólo con las fotos se comprenda a la perfección. ¿No has visto alguna vez algún tutorial en otro idioma que se entendía sólo con las fotos?

No sólo es importante fijarse en lo que cuentan las fotos por si a la gente le da por rular tu tutorial por el extranjero. La cuestión es que sólo pensando así conseguirás que las fotos se comprendan bien, también por los que sí hablan tu idioma.

A veces no tenemos más recurso lingüístico que “pasa por el lateral”, “da la vuelta por detrás” y cosas de este estilo, un poco ambiguas, que sin foto ideal no se entenderían.

Inténtalo en vídeo

Si no te has puesto ya con los vídeos es porque, simplemente, te da vergüenza, admítelo.

A nadie le ayudó la vergüenza para hacer cosas en su vida y superar obstáculos.

Yo me moría en los primeros vídeos. Me ayudaba mi marido a enfocar, y yo le pedía que no me mirara mientras hablaba a cámara. Y era mi marido. Imagínate la vergüenza que me daba.

Pero te contaré un secreto.

La gente prefiere los vídeos. Sobre todo si están bien explicados y no son eternos.

Y si sales tú hablando a cámara, mejor que mejor. A todos nos gusta saber con quién estamos hablando.

Y tú, ¿has empezado ya a hacer tutoriales de la técnica DIY que dominas? ¿Será 2018 el año en que te lances a hacer vídeos?

Cuéntamelo en los comentarios.

 

¡Compártelo!  
Categorías: Comunicación

8 comentarios

  1. Marta
    19 enero, 2018

    Sylvia, con el Adobe Illustrator puedes crear tus propios patrones? Imagino que tendrás que saber algo de patronaje… Sabes de algún otro programa para diseñar patrones que sea sencillo de usar?
    Gracias!!

    Responder
    • Sylvia
      25 enero, 2018

      Hola Marta, con Illustrator hago mis patrones, porque no son escalados. Es decir, no hago varias tallas, así que simplemente es como dibujarlo a mano. Si quieres hacer patrones de ropa, echa un ojo al blog de Momita, que ella creo que usa un programa específico. Seguro que si le preguntas te echa un cable. Un saludo!

      Responder
  2. Peña
    19 enero, 2018

    Pues va a ser que no voy a hacer ningun tutorial en video, me muero de verguenza. Bien es verdad que no necesito hacerlos, si no ya me espabilaria !! Muy interesante el post, bss

    Responder
    • Sylvia
      25 enero, 2018

      Jaja, es verdad que da mucho corte, pero todo es ponerse. Y con el arte que tú tienes… 😉

      Responder
  3. Andrea
    19 enero, 2018

    Hola! Me encantan tus vídeos, creo que lo explicas todo de forma sencilla y ordenada . Con ellos he estrenado mi máquina de coser 😊. Yo tengo un blog de ganchillo y estoy comenzando a poner tutoriales. No es fácil,la verdad 😬, pero no desisto 😄. ¡Gracias por tu post!

    Responder
    • Sylvia
      25 enero, 2018

      Ya, a veces parece que hacer un tutorial es contarle a una amiga cómo hacer salmorejo, y es un poco más complejo. Hay que pensarlo bien todo. Ánimo con esos tutoriales. Un saludo!

      Responder
  4. Gema
    19 enero, 2018

    Gracias Sylvia! Estaba pensando en animarme a a meter ingrediente audiovisual en mi blog y tus ideas me vienen de perlas, gracias por compartirlas! Estoy de acuerdo sobre todo en que sean videos cortos, yo si veo que duran más de 10 min ni los abro…

    Responder
    • Sylvia
      25 enero, 2018

      Ánimo Gema! Verás como luego hasta te enganchas. Un besico!

      Responder

Deja tu comentario

Tu correo electónico no será publicado. Los campos obligatorios estan marcados con un *



0

Tu carrito